Menores y redes sociales: el caramelo de la privacidad

Posted on 20 diciembre, 2010 por

1



Un adolescente se hace una foto, la transfiere a su ordenador, entra en Internet y la pone a disposición de sus amigos. A los pocos minutos, probablemente haya sido observada por miles de usuarios. Este proceso rutinario lo realizan millones de personas en el mundo. Las redes sociales ganan terreno y se han convertido en una herramienta indispensable para la mayoría, sobre todo para los jóvenes y en especial los españoles pues nuestro país es el segundo del mundo en su uso. Pero, en este asunto surgen preguntas como: ¿quién puede tener acceso a nuestros datos y fotografías?, ¿podemos retirarlas cuando no queramos que sigan siendo visibles? ¿perjudican nuestra imagen y reputación? ¿qué organismos e instituciones velan por nuestra seguridad?

Las ventajas que nos ofrecen Facebook, Tuenti, Twitter, Hi5, MySpace o cualquier otra red social o de comunicación son múltiples y variadas y pueden ser muy útiles en materia de vigilancia para la policía puesto que a través de ellas se ha podido detener a criminales y pederastas en la red. Pero existen riesgos que no todo el mundo conoce, como por ejemplo, la suplantación de la identidad, el ciberacoso o el robo de datos personales. Perpetrar estos fraudes es más sencillo si las víctimas son menores, ya que la gran mayoría utiliza un perfil público, por lo que todos los usuarios pueden acceder a la información.

Desde numerosos organismos e instituciones se intenta educar a los jóvenes para que sean prudentes y no proporcionen datos comprometedores en su cuenta o red social.

Algunas páginas educativas proporcionan las pautas a padres y niños para cuidar la imagen y hacer un uso correcto y responsable de la información en Internet. También desde las redes sociales dan consejos en materia de seguridad a la vez que se informa de la política de privacidad que existe, aunque en la mayoría de casos no se les presta la atención adecuada, lo que provoca un desconocimiento de estos riesgos.

Figuras como la del defensor del menor actúan contra todas aquellas situaciones que perjudican la imagen de los más pequeños en el uso de las redes sociales abogando por la enseñanza en el buen uso de las mismas. Plataformas como la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) o la Agencia Española de Protección de Datos publican resoluciones judiciales referentes a casos concretos en los que se habla de la privacidad en las redes sociales y donde se establecen normas y reglamentos para las mismas.

Derecho al olvido

Cuando subimos fotografías a las redes sociales estamos otorgando sus derechos a la empresa en cuestión y nuestra información es vendida a empresas que de esta forma pueden conocer nuestros gustos y vendernos sus productos, lo que se conoce como publicidad personalizada, estrategia de marketing que ha suscitado polémica entre los usuarios, por considerar que afecta a su privacidad. En esta coyuntura, existe una problemática: ¿podemos retirar nuestras fotos o datos cuando ya no queramos que sigan siendo visibles en la web? O lo que es lo mismo, ¿tenemos derecho al olvido en Internet? La respuesta es sí, pero…

Las redes sociales ofrecen la posibilidad de denunciar una foto que consideremos que puede perjudicar nuestra imagen o reputación pudiendo ser suprimida de cara al resto de usuarios, lo cual no significa que dicha foto se elimine totalmente de los registros y archivos de la empresa, que sigue a su disposición y que podrá utilizar, si lo desea, para un uso comercial. Si alguien suplanta nuestra identidad, podrá perjudicarnos con acusaciones infundadas o mentiras que afecten a nuestra reputación. En estos casos, limpiar nuestra imagen en Internet es un proceso caro, lento y costoso, aunque hoy día existen empresas dedicadas a gestionar nuestra reputación y notoriedad en la Red. Este asunto ha suscitado a lo largo del año una de las grandes polémicas sobre privacidad.

La edad mínima para registrarse en una red social es de 14 años, pero la realidad es que no existen sistemas eficaces para verificar la edad de los usuarios, por lo que los menores pueden acceder a ellas simplemente cambiando la fecha de nacimiento. Por suerte, existen mecanismos para denunciar el perfil de un menor en las redes sociales que cuentan con el apoyo de los usuarios. Este asunto no pasó inadvertido en el ámbito político ya que suscitó un debate en el Congreso de los Diputados, que llevó al PP a presentar una propuesta para restringir su uso a menores, que posteriormente rectificó.

Muchos padres no dominan el manejo de las redes sociales y algunos desconocen la presencia de sus hijos en ellas, lo que dificulta el control de sus actividades en la red.

La necesidad de que se impliquen es fundamental, para evitar casos como el de Marta del Castillo. Para ello, algunas páginas web están creadas con el fin de dar consejos tanto a padres como a jóvenes, para disfrutar de Internet y evitar los riesgos que pueden existir si no se presta la atención adecuada. Desde las redes sociales se plantean soluciones como la aportada por Ícaro Moyano, director de comunicación de Tuenti, quien aseguraba en un encuentro digital que “La implantación del DNI electrónico es, sin duda, una de las vías posibles para una verificación más eficaz de la identidad en red”. Hasta que esto sea una realidad, habrá que conocer el terreno para impedir que la usurpación de datos e imágenes sea tan fácil como robarle el caramelo a un niño.

Anuncios