El e-book naufraga en España

Posted on 3 febrero, 2011 por

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Vivimos en la época de la lucha de los derechos de autor contra Internet, la Ley Sinde y la libre distribución de contenidos son portadas en todos los diarios. Sin embargo, se tiende a hablar de la industria de la música, los vídeos y el software. Los libros son distintos, su mercado ha intentado adaptarse a las nuevas tecnologías, pero ¿lo ha hecho con acierto?

El e-book ha supuesto una gran revolución en la difusión de contenidos, pero su implantación es un fenómeno que llega con retraso y que necesita tiempo para calar en la sociedad española. El libro digital es una gran oportunidad para los autores para llegar a mayor público, así lo opina el escritor Andrés Pascual: “Creo que es una alternativa fantástica para que mis historias lleguen todavía a muchos más lectores. Lo importante es que se lea, en el formato que sea. Cada frase leída beneficia a la difusión de la lectura. Siendo así, bienvenidas las nuevas tecnologías”.

Los e-books suponen un porcentaje menor al 2% en la facturación total de la industria editorial. Una cantidad excesivamente tímida en comparación  con el 9% del mercado estadounidense y los 263 millones de dólares de facturación por ventas. EEUU es el mercado de referencia ya que está a la cabeza en la distribución y comercialización de e-books. Un ejemplo claro es la librería Amazon cuyas últimas cifras indican que venden más ebooks que libros tradicionales.

En España según la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) el 5,3% de la población lee libros en soporte digital, pero el fenómeno más sorprendente es que prácticamente la totalidad de los lectores digitales lee a través del ordenador (46,5%) y el 6,9% emplea el móvil o la agenda electrónica. Sólo un 1,3% lee mediante un e-Reader. Es decir, el formato está en vías de desarrollo mientras que los dispositivos específicos de lectura no consiguen.

Fuente: FGEE

Es necesario preguntarse por qué es tan costoso el desembarco de esta nueva tecnología en el mercado editorial español. Una de las principales claves tiene su raíz en la sociedad española. “El problema en España, es que el índice de lectores es muy bajo, la implantación depende más del nivel cultural”, opina Fernando Linde Domingo, propietario de la librería alicantina 80 Mundos. El índice de lectura español se sitúa en un 60% por lo que la demanda de libros digitales es en el país inferior al resto de países europeos. Linde Domingo también asegura que “el principal problema es la existencia en España de un parque muy pequeño de e-readers que provoca una consecuente falta de ventas”. Datos de la FGEE indican que en España se han vendido cien mil e-readers, cantidad insuficiente para impulsar con mayor ímpetu la distribución de libros digitales. A este respecto se puede indicar que la causa no es la piratería de momento.

Muchos han señalado a las editoriales como principales responsables de retrasar la llegada de esta nueva revolución digital y cultural a España. Javier de Ríos Briz, escritor y divulgador literario está convencido de que “si alguien falla son las editoriales, o más bien, los grandes grupos editoriales”. El librero Linde tiene una opinión parecida: ““Las editoriales desconfían de que esto vaya a ser una cartera de negocio importante, deberían haber hecho un esfuerzo mayor bajando el precio hasta un 50 %, no ha sido así y el 30 % es insuficiente para alentar la compra.”

Las editoriales han respondido a las críticas con su apoyo a la creación de una plataforma de distribución como Libranda. En este portal se muestra un catálogo de todas las obras publicadas en formato digital de las editoriales asociadas y se facilita el acceso a las páginas web de las diferentes librerías que venden dichas obras. Es decir, es una plataforma que actúa como intermediaria, pero a esta nueva iniciativa tampoco le han faltado críticas. Algunas de ellas infundadas como la que afirma que mientras los libros en papel tributan un IVA del 4%, los electrónicos lo hacen al 18%,

Otras críticas, sin embargo, son más certeras y preocupantes. Para muchos usuarios descargar libros desde la plataforma Libranda se ha convertido en una auténtica odisea. Tres son las principales pegas que presenta el portal para los usuarios: incompatibilidades de formato, el complicado sistema de descarga y la escasez de títulos. El inconveniente de mayor controversia ha sido el uso del DRM de Adobe, a este mismo hecho hacía referencia Javier de Ríos: “en Libranda han optado por usar un DRM nefasto para la experiencia de compra, ¡me parece una locura que todos los compradores españoles de un e-book tengan que dar sus datos a Adobe”.

Fernando Linde Domingo

Estos errores unidos a los precios altos de los libros y al elevado coste del soporte reproductor (entre 180 y 300 euros) en una difícil época económica provocan una tímida presencia de los libros digitales en la sociedad española.

El reto realmente difícil es Lo más complicado es la sustitución del papel. El libro es uno de los inventos más perfectos y sencillos del ser humano y renunciar a ellos se convierte en una tarea harto difícil.  “Me encanta el papel, su textura, su carácter físico. Me aporta más sensación de vida”, explica Andrés Pascual. El reto es saber si la practicidad de lo digital sustituirá al encanto del soporte analógico, sin olvidar como sentencia Javier de Ríos que “para un libro electrónico no existen más barreras que las que nosotros le queramos poner”.

Guía completa con todo lo que hay que saber sobre los e-books.

Guía de características a tener en cuenta para comprar un e-reader.

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