Niños, educación e Internet: ¿cómo enseñar con las nuevas TIC?

Posted on 3 abril, 2011 por

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La educación, como cualquier elemento social de nuestra vida cotidiana, está cambiando a un ritmo vertiginoso. La aparición de las nuevas tecnologías y su impacto en los niños ha provocado que, durante los últimos años, surja un debate entre el mundo docente: ¿cómo adaptar las nuevas herramientas informáticas a la enseñanza primaria?

Poco a poco, el uso que los escolares hacen de Internet está cambiando. El último informe sobre el estado de la Sociedad de la Información llevado a cabo por EducaRed, portal Web dedicado a la educación 2.0, establece que un 75% de los niños españoles utiliza Internet para ocio y entretenimiento, mientras que un 81% del total lo dedica a su formación. Un dato, este último, ascendente que demuestra la variación en la tendencia de uso de Internet por parte de los más pequeños.

En cambio, el personal docente todavía tiene cierto ‘miedo’ y respeto hacia las nuevas herramientas que sus alumnos tienen al alcance de la mano. La adaptación de las novedosas tecnologías de la información y la comunicación a la dinámica del aula es, todavía, un desafío que poco a poco va teniendo menos obstáculos.

Rafael Muñoz, profesor de tercero y cuarto de primaria, se sirve del portal YouTube para mostrar a través de vídeos la resolución de problemas matemáticos a sus alumnos: “Con ello se capta mejor la atención del niño, puesto que la situación es novedosa para él. No es corriente que un profesor explique cómo se divide por tres cifras a través de un vídeo en Internet”. Según comenta Rafael, “de esta manera, el alumno suele comprender mejor el procedimiento para resolver el problema o una determinada operación, puesto que la explicación que se ofrece en el vídeo, con sus particulares características, en ocasiones no es tan compleja como la que nosotros les explicamos desde la pizarra”.

Lejos queda ya el debate sobre si estas nuevas herramientas perjudican al desarrollo intelectual de los escolares. Internet ha supuesto un gran avance en este campo, puesto que mejora el proceso de creación de contenidos y aumenta el número de fuentes de la que extraer información para tareas académicas. Sin embargo, este ‘paso adelante’ también presenta inconvenientes. El fácil acceso a tanta información reduce la cantidad óptima de trabajo que los niños deberían llevar a cabo. La sencillez del ‘copiar y pegar’ priva a los escolares de las tareas de investigación y análisis de la información sobre la que quieren trabajar. “Es fácil saber cuándo un niño ha extraído un trabajo íntegro de Internet”, asegura Rafael Muñoz, “a veces, cuando les envío tareas para que busquen información en la Red, tres o cuatro alumnos me entregan textos exactamente iguales, de Wikipedia o de cualquier página”.

Aún no existen métodos eficientes para frenar esta tendencia de ahorro de trabajo por parte de los niños: “es responsabilidad de nosotros, los profesores, y los padres”, afirma Rafael, “somos los que debemos estar pendientes de cómo realizan los pequeños sus deberes, de dónde sacan la información y si verdaderamente han trabajado en ello”.

¿Adaptar la Red o adaptarse a ella?

Según los datos del estudio realizado por EducaRed, citado en el segundo párrafo, el profesional docente español posee un nivel alto en el manejo de Internet. Sin embargo, a la hora de introducir las nuevas tecnologías en sus métodos académicos, la mayoría presenta cierto ‘miedo’ a los posibles efectos de la Red en sus alumnos. Isabel Coves, psicopedagoga infantil, interpreta Internet como “un amigo”: “hoy, la Red es un apoyo, una herramienta auxiliar para la misión que persigue el profesor, que no es otra que enseñar. Con el paso del tiempo, dejará de ser un apoyo para convertirse en la vía directa del aprendizaje”. Según Isabel, el profesor continuará siendo necesario en ese contexto: “a priori, puede parecer que el profesor desaparecerá de esa cadena de aprendizaje, pero no será así, puesto que los niños necesitan a alguien que les inculque aquellos conocimientos básicos sobre la Red y el temario a tratar que Internet, por lógica imposibilidad, nunca podrá ofrecerles”.

Por ello, a pesar del ‘miedo’ comentado anteriormente, “el docente no debe mirar a Internet como un problema, como una carga que debe incluir en sus clases”, destaca Isabel Coves: “es el propio profesor quien debe integrarse en la Red y adaptar sus métodos a las nuevas formas de comunicación”.

Movimiento E3

Pero, ¿cómo puede un profesor adaptar su método de enseñanza a Internet? A través de la formación, mediante iniciativas como Movimiento E3, un proyecto impulsado por EducaRed que busca transformar a los profesores en emprendedores de la educación 2.0. Según Pepe De la Peña, director de Debate y Conocimiento de EducaRed, “con Movimiento E3 buscamos que los profesores se conviertan en gente autónoma que pueda desarrollar y comunicar su propio proyecto”. Este evento, que tendrá lugar el próximo mes de mayo en Madrid y que ya cuenta con más de doscientos inscritos, tiene como objetivo poner en contacto a docentes con ideas innovadoras para que, tras una puesta en común, reciban una formación que les permita sacar adelante sus propósitos educativos.

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