Pau Llop: “No tenemos políticos 2.0 porque el sistema institucional no está preparado”

Posted on 14 junio, 2011 por

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El cambio hacia el Open Government y la Democracia 2.0 implican a todos los elementos sociales, desde las administraciones públicas hasta los ciudadanos, pasando por el llamado ‘cuarto poder’. Los medios de comunicación siguen siendo la principal referencia a través de Internet, aunque éste ha roto algunas estructuras convencionales. El periodista, y más concretamente, el digital tiene mucho que decir respecto a los cambios que podría suponer la llegada de nuevos modelos de gestión. Homo Digitalis ha hablado con Pau Llop al respecto.

Homo Digitalis: ¿Es el periodista digital y los medios digitales más sensibles y comprensivos a las peticiones de Democracia 2.0?

Pau LLop: Como todo lo “2.0”, la definición de Democracia en ese sentido es muy subjetiva, cada cuál entiende una cosa y los habrá que digan, con razón, que el “dospuntocerismo” está incluso caduco. Entendiéndolo como una democracia más participativa y horizontal gracias al uso de nuevas herramientas digitales, no veo por ahora que los medios y los periodistas estén especialmente dando mayor pábulo a unas peticiones que, por otro lado, tampoco es que se estén dando a una escala muy grande. Conozco iniciativas en ese sentido como las del Partido de Internet o el Wikipartido (hay más, más minoritarias aún) y a día de hoy son casi ignoradas por los medios, digitales o no. Sí creo, en cambio, que en cuanto crezcan en músculo habrá un cambio y se les dará mayor espacio.

HD: ¿Qué papel juega el periodista en la apertura del sistema, en aproximar al ciudadano a la administración?

PL: El periodista podría jugar en eso un papel fundamental si quisiera y pudiera, pero para ello primero debería ser la administración la que quisiera acercarse al ciudadano. Yo cambiaría la pregunta por: ¿Qué papel podría jugar el periodista en aproximar a la administración al ciudadano? Es el periodismo quien tiene las herramientas para presionar a la administración en ese sentido. El problema es que como veíamos, los medios tradicionales forman parte fundamental del sistema que, al menos formalmente, es dirigido por la administración, que a su vez es dirigida por partidos políticos, que a su vez dependen para su financiación de los poderes económicos, quienes no responden en la misma medida que la administración ante la ciudadanía. Ahí tenemos los eslabones de una cadena en espiral. El problema que tienen los medios (y los periodistas si no comienzan a luchar por su independencia profesional) es que esa cadena en espiral, que en su representación periodística es la espiral del silencio de Noelle-Neumann, se rompió un 15 de mayo. Por primera vez, la ciudadanía (principal cliente directo del periodismo) se dio cuenta que puede decir lo que piensa sin miedo a ser excluido socialmente, porque resulta que son muchísimos los que piensan igual. Antes creían que sólo ellos pensaban en una democracia mejor porque la espiral del silencio establecida por aquella cadena creaba la opinión pública que aparentemente no acaba con esos anhelos. Pero eso ya se rompió y ahora el reto es ver cómo los periodistas nos amoldamos a esta nueva realidad.

HD: ¿Nos encontramos en la actualidad ante administraciones y políticos 2.0 o ante campañas 2.0?

PL: Total y absolutamente ante campañas 2.0, y a veces ni eso. No tenemos políticos 2.0 si entendemos ese dospuntocerismo como decía en la primera respuesta. No lo tenemos sencillamente porque el sistema institucional actual no está preparado para reconocerlos. Un político puede abrirse una cuenta en twitter pero eso no lo hace2.0 a efectos políticos. Sí a efectos de marketing electoral, pero como pasa con el periodismo, la rotura de la espiral del silencio también ha dañado gravemente la credibilidad del marketing político, sólo hay que ver donde estaba la gente mientras estos políticos de twitter y Facebook estaban dando mítines tradicionales. La gente estaba en las plazas, no escuchándoles. Para que la administración y los políticos sean “dospuntocero” de verdad, primero hay que cambiar muchas cosas, empezando porla Norma Fundamental que esla Constitución y, a partir de ahí, por una larga serie de Leyes Orgánicas, como las que regulan por ejemplola Ley Electoral. Todo lo demás es propaganda, en el sentido literal del término.

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